Webminar en el Ateneo Mercantil

Vicente nace en Lliria (Valencia) el 07 de Junio de 1916 en el seno de una familia perteneciente a una estirpe de prestigiosos juristas. Hijo y nieto de letrados, influyó mucho en él, marcando su trayectoria personal, la figura de su abuelo paterno, D. Salvador Marín Ferrer, Secretario Judicial, que desempeño su función entre otros tribunales en la Audiencia Territorial de Valencia y en la Audiencia Provincial de Castellón,

Vicente Marín cursó sus estudios en el colegio HH Maristas de Valencia, situado entonces en la calle Miraflores.

 

El verano del año 1936 un grupo de jóvenes estudiantes valencianos, entre los que se encontraban compañeros que con el transcurso de los tiempos obtuvieron gran notoriedad en nuestra sociedad, tales como Enrique Vallbona Villalba, Federico Carbonell Antolí, Tomás Momparler, Víctor Fe, Alejandro Pons, Pepe Durán, José Luis López, Francisco Navarro y otros, emprendieron un viaje de fin de curso hacia Mallorca, para celebrar sus ejercicios espirituales, de la mano del sacerdote D. Eladio España; todos ellos contaban con edades comprendidas entre los dieciséis y los veinte años, algunos todavía terminando el bachillerato en el colegio y otros ya iniciadas sus carreras universitarias. Entre estos últimos se encontraba Vicente Marín, que ya estaba cursando la carrera de Derecho en la Universidad de Valencia.

 

Estando allí, en plenos ejercicios espirituales, se produce el Alzamiento Nacional, frustrándose por esta circunstancia sus expectativas de regresar a Valencia conforme a lo programado al inicio del viaje. En el Monasterio de Lluch (Mallorca), conocen, saliendo de misa de 12, a las hijas del Notario de Inca, entre las que se encontraba su futura esposa Teresa Salas Iturbide. Su futuro suegro, D. Valentín Salas, se hace cargo de todo este grupo de jóvenes estudiantes valencianos, atrapados por las circunstancias en la Isla y los acoge con gran cariño.

 

Defenderán todos ellos la isla de Mallorca del asedio enemigo como Alféreces Provisionales, pasando posteriormente a la península e incorporándose muchos de ellos al frente de Teruel, donde Vicente perderá a su único hermano, Juan, menor que él, en pleno frente.

 

Terminada la Guerra Civil, se incorpora al ejército realizando sus estudios en la Academia de Oficiales de Segovia, saliendo con el grado de Teniente de Artillería; una vez terminada su carrera de Derecho contrae matrimonio con su prometida Teresa Salas el 14 enero 1943 en Palma de Mallorca. Como oficial del Ejercito ocupa diversos destinos en distintas baterías de costa en las islas de Mallorca y de Menorca, y posteriormente es trasladado a la península ocupando destinos como Oficial de Artillería en diferentes plazas, entre otras Cartagena, Vitoria, Burgos, y finalmente Valencia, de donde ya no se moverá, ejerciendo su profesión militar, siendo además encargado por el mando de defender causas penales de suma complejidad que le fueron asignadas, en consejos de guerra formados para enjuiciar delincuentes, algunos de ellos de relevancia en la época, tales como el proceso seguido contra el llamado "manco de la pesquera", conjugando con autentica profesionalidad su faceta de jurista con la de oficial del ejercito, teniendo siempre presente el mas profundo respeto a la justicia y su aplicación, lo que en tiempos postreros denominamos "el derecho de defensa".

 

Ya con el grado de Comandante, ejerció como ayudante del General Gobernador Militar de la plaza, y será recordado dentro de su profesión como una persona desprendida, generosa, ecuánime, gran compañero de sus compañeros, amigo de sus amigos y sobre todo un gran patriota, culminando su larga y fructífera etapa militar, pasando a la reserva con el grado de Coronel. A partir de este momento centra sus esfuerzos en el pleno desarrollo de su actividad industrial, en el sector de la cerámica, que ya venia desarrollando desde muchos años antes, y que había comenzado en su día de la mano de D. Antonio Nebot, realizando su primera obra en el Seminario de Moncada, actividad en la que ya no cejaría, expandiéndose su actividad empresarial a Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, y muchas otras ciudades de España, participando en su sector industrial, dentro del ramo de la construcción, entre otras muchas obras, en la ejecución de de los grandes ciudades sanitarias y hospitales de estas ciudades, como La Fe, en Valencia, La Paz en Madrid, etc.

Dejó una gran huella allí donde estuvo siendo muy apreciado dentro de su profesión como militar, empresario, agricultor y abogado.

 

Entre otras condecoraciones estaba en posesión de la Gran Cruz y Placa de la Real Orden de San Hermenegildo; era Caballero del Santo Cáliz, Presidente de la Hermandad de Alféreces Provisionales de Valencia, y llevó con profundo orgullo en su pecho la Cruz de Caballero Jurado de San Vicente Ferrer.