El fallecido era un ferviente católico y unos de los paladines de la devoción vicentina en Valencia desde el primer tercio del siglo XX. Se incorporó a la Asociación de la Fiesta de los Niños de la Calle de San Vicente en 1951; cuatro años más tarde fue llamado a formar parte de su Junta de gobierno y en el año 1992 fue nombrado Presidente de la misma, trazando unas líneas de gestión que llevaron a la esa ilustre y señera corporación vicentina por una senda de gran y encomiable actividad festiva, piadosa, divulgadora de la vida y obra de San Vicente, y de extensión cultural de los valores vernaculares tradicionales de las fiestas vicentinas.

Durante buena parte de su vida Antonio comenzaba la jornada diaria con una visita a la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer acompañado de su amada esposa Carmen, fallecida hace unos años.

Hasta el pasado mes de marzo formo parte de la Junta Central Vicentina y en la actualidad era Presidente de Honor de la Fiesta de los Niños de la calle de San Vicente Mártir.

Hombre de gran bondad, prudente, discreto, conciliador, afectuoso y de gran generosidad. Vivió amando profundamente a su mujer y dedicado a sus seis hijos, sus veinte nietos y sus biznietos, a los cuales, junto con Carmen inculcó el amor a Dios, la Fe Cristiana y la devoción a San Vicente Ferrer.

El Sr. Mares fue empleado de banca y durante muchos años ocupó la dirección de distintas oficinas, con toda una vida dedicada su profesión.

 Ha dejado una huella imborrable entre todos los que le conocimos, y damos gracias a Dios por haber tenido su ejemplo de vida y de testimonio cristiano y vicentino.

Descase en paz bajo el manto de San Vicente Ferrer.

José F. Ballester-Olmos y Anguís

Lloctinent General del M.I.M.V. y L.

Capítulo de Caballeros Jurados de San Vicente Ferrer