Webminar en el Ateneo Mercantil

Queridos hermanos del Capítulo:
 
En estos tiempos difíciles, mantenemos la estrecha relación con la Diócesis de Vannes, que en estos momentos se refleja con mayor fuerza en la comunión en la oración y en la Eucaristía.
 
Y es en esta línea que la Diócesis de Vannes, que comparte nuestras oraciones, nos comunica, para que nos unamos a las suyas, la plegaria que encontraréis a continuación, elevada por el Obispo Raymond Centène, y en que extiende a la salvación del resto de los humanos su rogativa por los bretones.
 
La plegaria, que hemos traducido al castellano para nuestra mejor interiorización, podéis encontrarla en su versión original en francés en la dirección http://www.saintvincentferrier-vannes.com/
 
 
“ 5 de Abril 2020 : 600 + 1 aniversario de su muerte en Vannes,
Súplica a San Vicente Ferrer de cara a la Pandemia del COVID 19
(composición realizada por el Convento de los Dominicos de Rennes en colaboración con la Parroquia Saint-Pierre Cathédrale de Vannes, meditada por Monseñor Centène en este domingo de Ramos 2020)
 
Queridos Hermanos y Hermanas,
 
En los tiempos dolorosos de incertidumbre y de pandemia que vivimos, dirijámonos al que ha sido enviado por Dios, hace ahora un poco más de seis siglos, para dar de nuevo la esperanza a nuestros padres: San Vicente Ferrer.
Escuchemos su promesa y fortifiquemos nuestra esperanza mediante un testimonio.
 
He aquí la promesa que nos hizo San Vicente:
“Bretones,
Seré vuestro abogado ante el Tribunal de Dios,
Nunca cesaré de implorar Su misericordia hacia vosotros
y os lo prometo,
siempre y cuando no os desviéis de lo que yo os he enseñado.”
(San Vicente Ferrer en Vannes, algunos días antes de su llamada a Dios el 5 de abril de 1419)
 
He aquí el testimonio del 105º testigo en el proceso de beatificación de Vicente:
“Jeanette, esposa de Jean Guerennic, cultivador de la parroquia de Séné , de treinta y ocho años de edad, cuenta que su marido, el primer sábado de cuaresma último (1453), contrajo la peste durante algunos días.
Recibió los sacramentos de la Eucaristía y de la Extremaunción: habían perdido la esperanza de su curación.
Un ruego que ella hizo al Maestro Vicente procuró a aquél la salud, aunque todavía conservó una gran debilidad durante siete semanas.”
 
Así, confiando en la promesa de intercesión de san Vicente, seguros de su amistad en el Cielo en nuestro favor, nos dirigimos a él:
 
San Vicente,
Mira a tu pueblo que te suplica.
Tú has devuelto la esperanza de Salud a nuestros padres, volviéndoles hacia nuestro Salvador Jesucristo.
Tú que has acompañado tu predicación de numerosos signos deslumbrantes,
Tú que, tras tu muerte, has mostrado que tu promesa de interceder por los Bretones no era vana,
Queremos pedirte que presentes nuestras oraciones a Dios, que sostengas nuestra esperanza.
(para los que puedan, se pueden arrodillar y volver a dar el sentido etimológico al término de “suplicar”= pedir doblando la rodilla).
Intercede, oh glorioso San Vicente, para que el pueblo de la diócesis de Vannes, de Francia y del mundo entero
sea liberado del azote de la epidemia del Covid-19.
Fortalece a quienes nos curan. Guía a nuestros dirigentes, como lo hacías en tu época.
Hace un año te manifestábamos nuestra fiel devoción.
Permite que podamos continuar nuestra misión en la Tierra en la Fe, la Esperanza y la Caridad.
Ayúdanos a vivir las fiestas de Pascua en la alegria de tener un Salvador, Nuestro Señor, Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, que vive con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.
 
 
Foto: Manolo Guallart

xav cat aznQueridos Hermanos de Capítulo:

Me dirijo a todos vosotros en fecha tan señalada como el viernes de Dolores, para reflexionar en voz alta sobre el sentido de la Semana Santa incardinada en un contexto social tan extraño y que nos está afectando sobremanera.

Y lo hago desde la esperanza, esa esperanza que nos ayuda a ser comprensivos, pacientes, a dar respuesta a las cosas que nos vienen, a vivir con fe lo que nos está tocando vivir, algo tan inesperado, tan incomprensible, tan lamentable.

No pretendo erigirme en vuestro guía espiritual, Dios me libre, pero sí que necesito compartir con todos vosotros estas reflexiones a las puertas ya del gran misterio de la Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Este año todo parece distinto, este año no podremos salir con nuestros hijos y nietos, llenos de alegría, con las palmas y ramos de olivo en las manos a celebrar la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. Nos lo impide la reclusión a la que nos vemos sometidos, la privación de la libertad de movimiento que nos impone esta pandemia que padecemos. Y, sin embargo, debemos y podemos. Sí, porque la libertad física no significa nada, lo que importa es la Verdadera Libertad, la que todos llevamos dentro, la que anida en nuestro corazón y esa, queridos hermanos, nadie nos la puede quitar.

Y desde esa Libertad, desde ese sentido profundo de sabernos uno, hemos de elevar nuestro corazón para alcanzar la comunión perfecta entre la fe que profesamos y el sentido evangélico de estos días cruciales en la vida de todo cristiano.

Desde esa fe, desde esa esperanza, hemos de buscar el encuentro con Cristo en la plenitud perfecta del Jueves Santo. Hoy más que nunca hemos de darle sentido a esa Santa Cena en la que Dios nos ofrece el legado más grande que un Padre puede dar a un hijo: la certeza de que no se irá jamás de su lado, la certeza de que, siempre que lo necesite, siempre que le busque, estará a su lado, con él, para ayudarle y para escucharle.

Pero ese legado tiene un alto precio. Sí, queridos hermanos, Dios se nos entrega por medio del sacrificio de su Hijo Amado, el enviado por Él para salvarnos, quien entregó su vida para lavar con su sangre la pesada losa de los pecados del mundo.

Por eso hemos de vivir esta Semana Santa de una forma diferente. Quizá esta reclusión impuesta nos permita ahondar más en nuestro interior, buscar con ahínco en el fondo de nuestras almas el verdadero sentido del misterio del sacrificio de Cristo.

No habrá Procesiones, no habrá manifestaciones externas, no podremos acudir a los templos, pero sí hemos de encontrarnos con Dios en nosotros mismos porque nosotros mismos somos templo del Espíritu Santo.

Y, desde esa fe, desde esa esperanza, vivir con total alegría la Resurrección de Cristo, con más alegría que nunca, sabedores que, esa Resurrección nos lleva al principio de esta reflexión, a la certeza de que solo la esperanza, solo la fe en una vida futura nos sostiene, nos alienta y nos ayuda a vencer las dificultades y sacrificios de nuestra vida cotidiana.

Que Nuestro Señor Jesucristo nos bendiga a todos y nos ayude a encontrarle, aun en la soledad, para vivir de forma plena esa fe que hemos heredado y que estamos obligados a mantener y transmitir de generación en generación.

Así sea.

Un fuerte abrazo para todos.

Xavier Catalán Aznar
Lloctinent General

cuadrocasanataliciaEn la tarde de ayer se celebraron, a los pies del magnífico cuadro “San Vicente Ferrer exorcizando a los pecadores”, de Fernando Álvarez de Sotomayor en la sala de predicación de la Casa Natalicia, las sesiones ordianaria y extraordinaria del Capítulo de Caballeros Jurados. En esta última se acordó el nombramiento como Presidente de Honor del Capítulo del Teniente General Excmo. Sr. D. Fernando García-Vaquero, asimismo se aprobó el paso a "Cavaller Jurat" emérito de los Honorables Caballeros D. Ramón Martínez Hueso, D. José Mª Boluda Sanambrosio y D. Manuel Andrés Alabajo.

También, tras la presentación de los candidatos se aceptó la entrada al Capítulo de los señores D. Angel Blanes Espí, D. Vicente Danvila Subiza y D. Francisco José Samper Belda.

Finalmente se aprobó la concesión de la Medallas de Oro del Capítulo a: D. José Luis Lliso Ruiz, D. Francisco Arlandis López, Dña. Genevieve Pinazo y Dña. Maribel Molins Font. Así como la Placa de Honor de Capítulo al H. C. D. José Francisco Ballester-Olmos y Anguís.

El Acto Institucional del Capítulo donde jurarán los nuevos Caballeros y se entregarán las Medallas de Oro concedidas, que estaba previsto se celebrara, el próximo día 2 de abril ha sido SUSPENDIDO TEMPORALMENTE, por la situación de EMERGENCIA SANITARIA en la que nos encontramos.

Foto: M. Guallart

El M.I.V.M. y L. Capítulo de Caballeros Jurados de San Vicente Ferrer, representado por su Lloctinent General Ilmo. Sr. D. Xavier Catalán estuvo presente en el acto solemne de exaltación de la Honorable Clavariesa de las Fiestas Vicentinas  la Ilma. Sra. Dña. Inmaculada Atienza Peñarrocha en el Salón del Trono de Capitanía General y en el banquete que a continuación fue servido en los salones de "La Hípica". 

honclava2020

Foto: M. Guallart